CULMINACION
DE LOS GRANDES EJES DE COMUNICACIONES POR CARRETERA
El Diputado para las Infraestructuras
Viarias de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Javier
Zuriarrain, aspira a culminar en esta legislatura los principales
ejes de comunicación por carretera, actuaciones
que tendrán una incidencia directa en el desarrollo
económico y empresarial de Gipuzkoa.
Preguntas:
-¿Cuáles son los principales proyectos
y actuaciones que tiene previsto acometer en la presente
legislatura?
A lo largo de los próximos años vamos a asistir al proceso de culminación
de los grandes ejes de comunicación por carretera de Gipuzkoa. Me refiero,
básicamente, a la autopista AP-1 (Eibar-Vitoria), cuya finalización
está prevista para finales de 2007, además de la construcción
de un tercer carril en la autopista A-8 desde Ventas de Irun hasta Zarautz. Posteriormente,
en la siguiente legislatura, ese tercer carril llegará hasta Eibar (Malzaga).
Por otro lado, está el eje Beasain – Durango, la construcción
de la autovía del Urumea y el segundo cinturón de Donostialdea.
Todas estas grandes obras conocerán un avance sustancial durante esta
legislatura (2003-07) y llegarán a su fin a lo largo de la siguiente (2007-11).
Además de estas grandes obras, hemos elaborado un ambicioso plan de actuación
para reforzar aún más las actuaciones de conservación, mantenimiento
y seguridad vial de las carreteras secundarias. No hay que olvidar que de los
1. 200 kilómetros de carretera que componen la red viaria guipuzcoana,
más de 850 corresponden a la red local y comarcal.
Estas carreteras “modestas” puede
que no acaparen tantos titulares de prensa como las grandes vías, pero
suponen un elemento fundamental de vertebración del territorio y de su
población, por lo que hay que redoblar los esfuerzos para mantenerlas
en condiciones óptimas. Esta es, claramente, una apuesta por mejorar la
calidad de vida de los guipuzcoanos, especialmente de los que residen o trabajan
en pequeños núcleos de población.
Pero tampoco podemos olvidar a quienes
viven en las grandes poblaciones, claro. Por ello, además de las soluciones a los accesos por carretera a San Sebastián
que aportarán el 2º cinturón y la autovía del Urumea,
estamos dispuestos a abordar para la discusión las problemáticas
que se plantean en Carlos I, así como la del barrio de Añorga,
entre otras. -¿Cómo afectarán estos proyectos
al desarrollo económico de Gipuzkoa y su entorno?
Entiendo que el impacto es doble. En primer lugar, un territorio desarrollado
económica y socialmente es como un organismo vivo de cierta complejidad:
precisa de un sistema circulatorio en condiciones para que su funcionamiento
se desarrolle adecuadamente. Es decir, todas las actuaciones de mejora y de
aumento de la capacidad de la red viaria guipuzcoana inciden directamente en
la mejora de las comunicaciones y, por tanto, en el desarrollo económico
de nuestra sociedad.
Además de ello, está el impacto directo sobre la economía
que supone la actividad de un departamento netamente inversor como el nuestro.
Hasta el 2011, está previsto que la suma de las inversiones realizadas
por el Departamento para las Infraestructuras Viarias y por la Agencia Guipuzcoana
de Infraestructuras Bidegi se acerque a los 2. 000 millones de euros. Es una
cantidad muy importante, un esfuerzo inversor ingente en construcción
de infraestructuras viarias para Gipuzkoa, que evidentemente va a incidir muy
positivamente en las empresas del sector y en la totalidad de nuestro tejido
económico.
-A su entender, ¿Cuáles deben ser los criterios que marquen la
gestión de las obras públicas y los aspectos que han de primar
en las adjudicaciones?
La gestión de las obras debe estar marcada por el desarrollo de las
mismas dentro de los plazos establecidos, así como por el cumplimiento
escrupuloso de los presupuestos y de las especificaciones de los proyectos.
Todo ello dentro del máximo respeto al medio ambiente. Entre los aspectos
a primar dentro de los procesos de adjudicaciones, yo destacaría el
empleo por parte de las empresas de las técnicas más modernas,
la disponibilidad de personal cualificado en número adecuado a los requerimientos
de la obra, así como la formación de UTEs potentes, con la suficiente
solvencia técnica y económica como para dar confianza a la administración
que adjudica esas obras.
-Algunos proyectos de infraestructuras afectan a más de un territorio, ¿existe
la suficiente coordinación institucional que agilice la ejecución
de estas obras?
Este es un aspecto muy necesario en este campo de las infraestructuras, que
a mi entender se da muy satisfactoriamente. Si miramos a nuestros vecinos,
vemos que tenemos un acuerdo con Alava para construir y gestionar conjuntamente
la autopista Eibar-Vitoria. También tenemos un acuerdo, con un año
de recorrido ya, con Vizcaya, para gestionar la autopista A-8. En lo que respecta
a Navarra, acabamos de lograr, tras 150 años de contencioso, el acuerdo
para la reforma de la carretera de Endarlatza, para satisfacción y alivio
de los habitantes de la zona del Bidasoa. Por último, estamos actualmente
en contacto con las autoridades francesas para que supriman el peaje de Biriatou,
a fin de evitar las kilométricas retenciones que se producen con tanta
frecuencia en ese punto fronterizo. Es una iniciativa que hemos impulsado recientemente
desde la Diputación de Gipuzkoa y que espero que llegue a buen puerto,
en beneficio de todos. Es otra forma de seguir haciendo Europa.
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